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130.000 nuevos casos de accidentes cerebrovasculares al año, el 30% fallecidos y el 40% con discapacidad grave

130.000 nuevos casos de accidentes cerebrovasculares al año, el 30% fallecidos y el 40% con discapacidad grave
26 oct

130.000 nuevos casos de accidentes cerebrovasculares al año, el 30% fallecidos y el 40% con discapacidad grave

Pese a estos alarmantes datos, el 90% de los ictus puede evitarse

En el Día Mundial del Ictus, 29 de octubre, Activa Mutua se solidariza y alerta ante una enfermedad que desgraciadamente se ha posicionado como la segunda causa de muerte en España (la primera en las mujeres), según la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Un ictus es un trastorno brusco en la circulación sanguínea del cerebro que puede ser producido por oclusión arterial (el 85% de los casos) o por hemorragia (el 15%).

Es además la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda de demencia, después de la enfermedad de Alzheimer.

Supone, por tanto, una gran carga, no solo desde el punto de vista sanitario, sino también personal y familiar, por su fuerte impacto en la vida de las personas que lo sufren y en la de sus cuidadores.

Evidentemente, el entorno laboral no es ajeno a esta desgracia y de hecho, cada año se producen en España 130.000 casos nuevos de accidentes cerebrovasculares que causan la muerte al 30% de los casos y discapacidad grave al 40%.

Esto implica que en muchas ocasiones sea imposible regresar al puesto de trabajo o que sean necesarias importantes adaptaciones para hacerlo, según detallan desde la asociación Freno al Ictus. Que, por cierto, Activa Mutua ha tenido la ocasión de colaborar con esta institución dado que el ictus puede prevenirse en un 90% de los casos con dieta saludable, actividad física, control de peso, presión arterial, pulso y colesterol, y con el abandono de hábitos tóxicos como el tabaco o el alcohol. De tal forma, la mutua colaboradora de la Seguridad Social número 3 ha alertado a su público objetivo de esta enfermedad y sus secuelas, catalogada como “grave problema de salud pública”.

Sin ir más lejos, el coste personal, social y laboral del ictus supone el 6% del gasto sanitario público de España y es la primera causa de discapacidad en el adulto, representando un coste elevadísimo al sistema nacional de pensiones.

No suficiente, es la primera causa de muerte en el trabajo. De los 634 accidentes laborales mortales en 2020, el 61% fue a consecuencia de infartos y derrames cerebrales, según el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Así pues, según la SEN, muy alertas ante síntomas como: alteración brusca en el lenguaje con dificultad para hablar o entender; pérdida súbita de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo (generalmente afecta a una mitad del cuerpo y se manifiesta sobre todo en la cara y/o en las extremidades); alteración repentina de la visión, como ceguera en un ojo, visión doble o incapacidad para apreciar objetos en algún lado del campo visual; incapacidad inmediata de coordinación o equilibrio, y dolor de cabeza muy intenso (diferente a otras cefaleas).

De urgencias

Identificados los síntomas, hay que acudir cuanto antes al hospital, ello mejora significativamente el pronóstico de esta enfermedad. Por cada minuto en el que una persona sufre detención o disminución de la circulación de sangre en el cerebro se pierden 1,9 millones de neuronas y 14 billones de conexiones neuronales. Una hora supone el envejecimiento cerebral de 3,6 años y la destrucción de 120 millones de neuronas. El ictus es siempre una urgencia médica. Por ello, al menor síntoma, llámese al 112.

Muy significativo es que después de sufrir un ictus hay probabilidades de padecer un segundo episodio. Por lo tanto, los pacientes deben seguir un tratamiento farmacológico adecuado, prescribe la SEN.

La edad es otro factor de riesgo ya que la incidencia del ictus aumenta considerablemente a partir de los 60-65 años: el 5% de los mayores de 65 años de nuestro país ha padecido un ictus. No obstante, puede aparecer a cualquier edad: un 0,5% de todos los ictus se producen en personas menores de 20 años. Además, en los últimos 20 años ha aumentado un 25% entre las personas de 20 a 64 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en que los próximos 25 años su incidencia se incrementará un 27%.

En los últimos 15 años, el número de pacientes atendidos en hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) por enfermedades cerebrovasculares se ha incrementado un 40%. Es por esto que las enfermedades cerebrovasculares son la octava causa de hospitalización. Actualmente, la especialidad neurológica es la que mayor número de ingresos hospitalarios registra en España (el 70%) y la de estancias más largas.