Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR la política de cookies

Cambiar idioma

Ir al contenido principal de la página

Activa Mutua adquiere una cinta antigravitatoria para el servicio de rehabilitación de Clínica Activa de Tarragona

Activa Mutua adquiere una cinta antigravitatoria para el servicio de rehabilitación de Clínica Activa de Tarragona
03 abr

Activa Mutua adquiere una cinta antigravitatoria para el servicio de rehabilitación de Clínica Activa de Tarragona

Es la única mutua e instalación sanitaria que cuenta con uno de estos equipamientos en esta provincia. La cinta antigravitatoria Alter G Anti-Gravity Treadmill cuenta con una tecnología desarrollada por el ingeniero de la NASA, Robert Whalen, para readaptar a los astronautas a la vida normal después de un largo periodo de permanencia al espacio.

Según describe el fisioterapeuta del servicio de rehabilitación de Clínica Activa, Josep Maria Solé, se emplea tanto en pacientes agudos como en aquellos pacientes con fracturas complicadas que tienen una evolución larga, lenta y relativamente dolorosa. “Desde el primer día de tratamiento, el paciente vuelve a andar con normalidad dentro de esta máquina y percibe una serie de beneficios tanto físicos como emocionales que lo estimulan a persistir en su rehabilitación”, asegura.

La cinta antigravitatoria genera un flujo de aire a presión en un compartimento estanco que materializa un medio ingrávido. Una vez que se calibra el peso del paciente, se gradúa el tanto por ciento de ingravidez que necesita, se reduce por lo tanto el peso del enfermo y repercute directamente en la presión que se ejerce sobre la extremidad inferior. De esta forma, el dolor y las dificultades para andar desaparecen prácticamente durante el tratamiento.

Aparte de poderse modificar la ingravidez, se establece una velocidad de acuerdo con la marcha normal de una persona, entre 4-5 km/h; y dado el caso, también puede aplicarse una inclinación de hasta el diez por ciento para estimular la flexión dorsal del tobillo.

También se consigue que los enfermos que tienen un desgaste físico cero a lo largo del día, debido a su inmovilidad “tengan una mínima pero continuada actividad física”. Precisamente, el sobrepeso es otro de los problemas que acompañan los pacientes de larga evolución, tal y como describió el fisioterapeuta del servicio de rehabilitación de Mataró, Jordi Horta (quien recientemente presentó un estudio retrospectivo donde mostraba cómo el sobrepeso está presente en un gran número de pacientes de larga evolución).

Hasta la fecha, la mutua ya ha atendido unos 25 pacientes afectados con patologías en las extremidades inferiores, básicamente en rodilla y tobillo. Fracturas, ligamentoplastias o meniscopatías agudas y de larga evolución que dificultan la deambulación normal del enfermo.

Realizar un comentario


*