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El crecimiento de Activa Mutua se cimenta en el ahorro

El crecimiento de Activa Mutua se cimenta en el ahorro
25 feb

El crecimiento de Activa Mutua se cimenta en el ahorro

La dirección celebra en Lleida un segundo encuentro con los trabajadores para analizar la situación actual y vislumbrar las medidas a emprender

«La recuperación, el desarrollo y el fortalecimiento de Activa Mutua se plasmarán paulatinamente mediante el ahorro y el control de los gastos innecesarios», preponderaron recientemente los subdirectores, Lidia Mur de Prestaciones y el Dr. Joan Rovirosa de Asistencial. De tal forma, en Lleida por ejemplo, se ha paralizado la apertura de un centro asistencial de «dudosa utilidad» en un polígono industrial. O en Tarragona, por de pronto se cerrarán 5 pequeños centros asistenciales con «resultados insatisfactorios» o la paralización de una aplicación informática que va a suponer a la mutua un ahorro de entre 1,5 y 2 millones de euros.

De hecho, con anterioridad al golpe de timón conferido a la gestión de Activa Mutua, tres cuartas partes del gasto procedía de la estructura central y esto era «inconcebible». En una entidad de servicios asistenciales, el 75% del dispendio tiene que proceder realmente del personal que proporciona el servicio.

Recientemente, la dirección de Activa Mutua celebró en Lleida su segundo encuentro con los trabajadores para explicar de manera pormenorizada la situación de la mutua después de 8 meses en los que estuvo a punto de ser intervenida por una gestión indebida de los recursos públicos.

En esta ocasión, no presidió el encuentro el director gerente, Miguel Ángel Díaz Peña, para que encabezaran el acto dos de los subdirectores de la mutua: Lidia Mur de Prestaciones y el Dr. Joan Rovirosa de Asistencial. El acto dispuso del apoyo logístico del director de la delegación de Lleida, Santi Figueras.

En representación de los trabajadores adscritos a esta sede territorial de la mutua y elegidos al azar, estuvieron presentes: Albert Calderó, de asesoría jurídica de servicios generales; Laia Carulla de prestaciones; Alba Codina, enfermera de ITCC y supervisora en la zona centro-norte; Cristina Esquerda de atención al mutualista; Noemí Giró de prestaciones; Ana Lapera, enfermera asistencial; Lidia Muñoz, jefa del departamento financiero; Sonia Rodríguez de prestaciones y David Sabín, fisioterapeuta.

Inquietudes

Estrés, incertidumbre, desorientación, desmotivación, precipitación, desorganización, incapacitación, indefensión… fueron algunas de las inquietudes trasladadas por los trabajadores a lo largo del debate, como consecuencia de las experiencias que se están viviendo en esta etapa de transición de la mutua hasta la plasmación total de una nueva y efectiva gestión, acorde con los parámetros de la Seguridad Social.

En este sentido, los subdirectores recomendaron paciencia a los trabajadores y verificaron que «todo irá encajando progresivamente». Aconsejaron a la plantilla ser «proactiva» porque «nadie mejor para conocer las necesidades de cada responsabilidad y cómo mejorarla», siguiendo, claro está, las líneas jerárquicas.

Exhortaron a la plantilla a dar «lo máximo de sí», a poner orden, aplicar una política de control del gasto y una gestión más eficiente de los recursos para llegar a buen puerto y «fortalecernos como mutua».

Los subdirectores recalcaron que se había alcanzado «un punto de inflexión» y por ello, estaban convencidos de que se producirá un cambio de tendencia en el corto plazo. «El interés de la mayoría es que todo funcione bien y lógicamente, el control exhaustivo del gasto es un parámetro prioritario debido al importante problema económico reinante resultante de decisiones pasadas no autorizadas y, en consecuencia, la devolución de mucho dinero a la Seguridad Social».

Esta es la situación que está lastrando este periodo intermedio, pero ya se conoce «qué tenemos qué devolver, qué podemos gastar y estamos a punto de empezar a ejecutar». «Se tiene que revisar todo, desde las tarifas establecidas con los centros asistenciales, las bases reguladoras que pagamos en prestaciones, hasta los salarios. Estamos reduciendo dispendios y pagando todavía el gasto comprometido, por esto todavía quedan meses de desajuste».

Los subdirectores recordaron la intervención que estuvo a punto de ocurrir hace unos 8 meses, pero vanagloriaron la capacidad de la junta general de reaccionar a tiempo y de nombrar como director gerente a Miguel Ángel Diaz Peña.

Fusión

Respecto a los rumores de fusión con otra mutua, los subdirectores no olvidaron que el sector de las mutuas ya está sumido en esta inercia desde hace bastante tiempo, ya no sorprende a nadie y, en cualquier caso, existe un pacto político por el que «no se regularán las plantillas de las mutuas aunque se produzcan fusiones». Sin prescindir del hecho de que el modelo de las mutuas es mucho más cómodo y barato para el ministerio, por lo que da fe de su perdurabilidad en el tiempo. Es más, «con las integraciones se unificarán los salarios», una circunstancia positiva para Activa Mutua puesto que en este sentido está «por debajo de la media del sector».

«La fusiones ya se están produciendo», remarcaron. De hecho, en Clínica Activa Mutua ya existe un convenio con Fremap, Fraternidad y Mutua Universal para que ahí operen a sus enfermos. «Se están cerrando muchos acuerdos», destacaron.

Respecto al entorno específico de Lleida, los subdirectores destacaron que es una delegación que registra una buena dinámica puesto que se sitúa en la media del sector mutualista e incluso por encima en cuanto a resultados. Tanto es así, que la previsión desde la vertiente asistencial es la de reforzar su posición con un nuevo traumatólogo: el Dr. Vicente Agraz, quien también operará en la Clínica Activa Mutua de Tarragona.

Los trabajadores de Lleida solicitaron un cambio del entorno físico del gimnasio y reformas en el edificio para mejorar fallos estructurales concretos.