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La magia sucede fuera del área de confort

La magia sucede fuera del área de confort
20 dic

La magia sucede fuera del área de confort

La capacidad adaptativa como inteligencia

Desde hace unos años, coincidiendo con la evolución del contexto histórico-social y organizacional es habitual que oigamos hablar del concepto “capacidad adaptativa”. ¿Pero qué es la capacidad adaptativa? ¿en qué nos beneficia? ¿cómo podemos desarrollarla? Vamos a averiguarlo.

Como casi todo, la evolución inicia con el cuestionamiento de lo establecido. En 1983,
Howard Gardner (psicólogo y profesor), propone la existencia de las inteligencias múltiples* expandiendo así el concepto de inteligencia única, basado en el cociente intelectual  (lógica-matemática y lingüística-verbal), entendiendo ahora la inteligencia como una capacidad que puede desarrollarse, no únicamente como un rasgo innato e inamovible, como se consideraba hasta hace poco, al cociente intelectual (CI). Este hecho, genera nuevos estudios que recogen entre otros, el pensamiento del psicólogo Daniel Goleman, que cuestiona el valor de la inteligencia racional como factor predictor de éxito en la vida de las personas, afirmando que el éxito depende sólo un 10% del CI, el resto se debe a la inteligencia emocional y otras variables.

¿Si el cociente intelectual no garantiza el éxito, qué otros aspectos contribuyen a lograrlo?

Dentro de las inteligencias múltiples intrapersonal e interpersonal se encontraría la
inteligencia emocional, que se define como la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para gestionarlos. Según esto, una persona inteligente emocionalmente es aquella capaz de motivarse, preserva su empeño a pesar de las frustraciones, regula su propio estado de ánimo, controlar sus impulsos y agradece las cosas, evita que la angustia le paralice, empatiza y confía en los demás. El grado de inteligencia emocional (y la capacidad adaptativa) resultarán decisivos para determinar algunos de los motivos por los cuales algunas personas prosperan en la vida y otras con un CI similar, terminan en una situación menos favorable. Eso, y la suerte, todos los que hemos visto “Match Point” de Woody Allen, lo recordamos.

¿Y en qué consiste la capacidad adaptativa? Diríamos que se refiere al grupo de habilidades conceptuales, sociales y prácticas, que hemos aprendido para funcionar a diario, permitiéndonos responder adecuadamente a las circunstancias cambiantes de la vida y exigencias contextuales, tanto de tipo personal como profesional (ruptura sentimental, cambio laboral, duelo por un ser querido…). Y tiene sentido, ya que ahora también entendemos la inteligencia, como la capacidad para adaptarse al medio para sobrevivir, “la inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios”.

¿En qué nos beneficia y cómo podemos desarrollarla? Es difícil separar inteligencia emocional de capacidad adaptativa, porque están íntimamente relacionadas, así que veremos algunos de sus beneficios: aprender a identificar emociones propias y ajenas y tener una conducta adaptativa nos ayudará a no perdernos en la negatividad. Fomentará la motivación por el cambio (disminuyendo resistencia), favorecerá una actitud positiva, mejor desarrollo de relaciones personales, percepción de capacidad y autoestima, equilibrio emocional, mayor rendimiento laboral, manejo adecuado de dificultades que aparezcan en nuestra vida…”no es lo que nos sucede si no cómo lo gestionamos”.

Para desarrollar la capacidad adaptativa es necesario hacerlo de forma consciente, asumir retos, tener un pensamiento flexible (no rígido), fluir, enfrentarse a gestionar diferentes situaciones…, esta exposición, nos dará mayor grado de adaptabilidad, flexibilidad y resiliencia, dentro de nuestro desarrollo integral como personas. En definitiva, “la magia sucede fuera del área de confort”.

Sonia Martín, Psicóloga Activa Mutua

*lingüístico-verbal, lógico-matemática, visual-espacial, musical, corporal-kinestésica, 
intrapersonal, interpersonal, naturalista.

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