Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR la política de cookies

Cambiar idioma

Ir al contenido principal de la página

La modificación de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades como medida de reducción del déficit público

La modificación de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades como medida de reducción del déficit público
14 oct

La modificación de los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades como medida de reducción del déficit público

El pasado viernes 30 de septiembre el BOE nº237 incluía la publicación del Real Decreto-Ley 2/2016, de 30 de septiembre, por el que se introducen medidas tributarias dirigidas a la reducción del déficit público, aprobado por el Gobierno en funciones el día anterior, y que entró en vigor el mismo día de su publicación en el referido boletín oficial.

La norma contiene un artículo único que añade la disposición adicional decimocuarta a la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, que modifica el régimen legal de los pagos fraccionados.

De las medidas introducidas conviene destacar lo siguiente:

– Para aquellos contribuyentes que tengan una cifra anual de negocios a partir 10 millones de euros deberán aplicar, en lo relativo al pago fraccionado, el tipo mínimo del 23% del resultado positivo de su cuenta de pérdidas y ganancias.

– Para las sociedades con la misma cifra anual de negocios que tengan tipo de gravamen incrementado del 30% del impuesto que prevé el artículo 29.6 de la LIS, el pago fraccionado mínimo deberá ser del 25%.

– Se exceptúa de la aplicación de los nuevos pagos fraccionados las rentas derivadas de operaciones de quita o espera consecuencia de un acuerdo de acreedores del contribuyente, las operaciones de aumento de capital o fondos propios por compensación de créditos y las rentas exentas de entidades sin ánimo de lucro.

– También para los contribuyentes con la referida cifra de negocios, se modifica el cálculo del pago fraccionado que establece el párrafo último del apartado 3 del artículo 40 de la LIS, lo que supone pasar del anterior 17% hasta el actual 24% de la base imponible.

Paralelamente se ha publicado también la Orden HAP/1552/2016, de 30 de septiembre, por la que se modifican las Ordenes EHA/1721/2011, de 16 de junio, y la HAP/2055/2012, de 28 de septiembre, y que pone a disposición de los contribuyentes el nuevo modelo 222 para efectuar los pagos fraccionados a cuenta del Impuesto de Sociedades.

En la exposición de motivos del nuevo Real Decreto-Ley encontramos la justificación de las medidas tributarias adoptadas, esto es la Decisión (UE) 2016/1222 del Consejo, de 12 de julio, por la que se establece que España no ha tomado medidas eficaces para seguir la Recomendación de 21 de junio de 2013 del Consejo. Según argumenta la norma del Gobierno en funciones, la publicación de dicha Decisión obliga a España a incrementar la recaudación derivada del Impuesto sobre Sociedades, recayendo sobre las grandes empresas el esfuerzo de coadyuvar al sostenimiento de las finanzas públicas; todo ello en atención a la capacidad contributiva que a éstas se le presupone.

Quizá algún lector incauto se ha llevado la grata o ingrata sorpresa momentánea (el calificativo lo dejo en el sentir de cada uno), o ha creído estar ante lo que en términos de programación se denomina syntax error, al creer que la primera de la sospechada y temida oleada de medidas dirigidas a la reducción del déficit público ha tenido como blanco las grandes empresas del país. Ante ello conviene aclarar que, como explicó en rueda de prensa el Consejo de Ministros, las medidas adoptadas no suponen un incremento del tipo de gravamen del impuesto ya que, en definitiva, las sociedades realizarán el mismo esfuerzo contributivo en términos anuales.

También es de justicia tener en cuenta lo manifestado por la CEOE a colación con la medida tributaria introducida, pues ha sido calificada por ésta como “desproporcionada y excesiva”. Si bien el tipo de gravamen del impuesto se mantiene, lo cierto es que las grandes empresas serán quienes soporten contra su tesorería las necesidades de liquidez de las arcas públicas.

Como apunte final, la medida conlleva lo que es y por ello tendrá efectos beneficiosos únicamente a nivel de liquidez temporal de las finanzas públicas. Por consiguiente cabe esperar nuevas medidas que afronten la reducción de déficit del Estado, que serán oportunamente apremiadas por la Unión Europea, y se antojan a la vuelta de la esquina.

pDSC_3688

Eloi Gili Ferré

Área Secretaría General

ACTIVA MUTUA