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La mujer y su rol en la salud

La mujer y su rol en la salud
25 mar

La mujer y su rol en la salud

Recordemos la definición de Salud que nos dispone la OMS «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades», por tanto, la salud es un concepto global que condiciona a todo ser vivo. Una Empresa Saludable y los hábitos en pro a la salud tampoco entienden de diferencias de género.

La incorporación de la mujer a la Medicina ha pasado de ser casi anecdótica en la primera mitad del siglo, a ser mayoritaria en nuestros días. En 2016, el 70,71% de los estudiantes de todas las disciplinas que conforman las Ciencias de la Salud en España eran mujeres.

La profesionalización de la enfermería para la mujer se llevó a cabo en el pasado siglo, siendo una profesión prioritariamente femenina desde entonces hasta nuestros días. Los datos en España son llamativos: las mujeres enfermeras son un 84,24% del total en 2015; y cuando se trata de colegiados con título de matrona, llega a alcanzar en ese mismo año el 94,04%. Actualmente está tendencia se ha consolidado.

La sociedad patriarcal instituyó la división sexual del trabajo, confinando a las mujeres al espacio privado (léase doméstico) y dejando el espacio público para los hombres. Es mucho lo que se ha avanzado, pero la dicotomía público/privado sigue persistiendo en algunos aspectos, como es el de cuidar.

Las familias son cada vez más igualitarias, las tareas del hogar se comparten, pero esta evolución sufre un “parón” cuando en la familia hay una criatura o una persona dependiente, sea por edad o porque tenga alguna discapacidad. En esos momentos se retrocede en lo ya conseguido y es la madre, la esposa o la hija quienes asumen la tarea de cuidar, con todo lo que conlleva, tanto a nivel profesional, social, económico o emocional.

Vivimos momentos de cambios en los que las mujeres han demostrado que pueden y quieren tener acceso a todas las profesiones y que desean desarrollar todas sus capacidades, sin limitarse a asumir aquellos papeles que la sociedad patriarcal les ha asignado a lo largo de la historia.

Hay quienes consideran “natural” que cuiden las mujeres, piensan que ellas están más preparadas biológicamente, que es su función hacerlo, pero se olvidan que mujeres y hombres no nacen con unas capacidades diferentes, que es la construcción social del género la que determina las tareas que unas y otros deben realizar en cada momento de su vida.

El rol de las cuidadoras tiene en la actualidad difícil justificación, y puede que sea simplemente una tapadera para encubrir los déficits institucionales que la sociedad tiene para atender a las personas dependientes. Mientras recaigan sobre las mujeres las tareas de cuidado las administraciones pueden obviar su obligación de prestar los servicios a los que tienen derecho todas las personas, sea cual sea su edad o capacidades funcionales. A esto hay que añadir que son las mujeres quienes ejercen muy mayoritariamente los trabajos relacionados con el cuidado profesional a la dependencia.

Los estereotipos de género han sido y siguen siendo un condicionante para el desarrollo de las personas en el ámbito social y profesional. Tomar conciencia colectiva de estas situaciones es labor de todos los que nos implicamos en el cuidado de la salud y hacerlo con fuerza para que la sociedad en su conjunto logre los cambios y avances que necesita.

Dr. Alfred Barredo – Activa Mutua Empresa saludable