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Sueño y salud

Sueño y salud
29 nov

Sueño y salud

Los meses más fríos del año empiezan a hacer acto de presencia y marcan un cambio en nuestras agendas y nuestra rutina. En invierno sufrimos mayor dificultad para abandonar la cama y no nos importaría seguir durmiendo al amparo de mantas y nórdicos. Pero, ¿se trata tan sólo de aversión al frío de la mañana o acusamos de falta de sueño?

El sueño es, a menudo, el gran olvidado del listado de hábitos saludables. La mayor parte de las veces porque desconocemos la importancia del descanso para nuestro correcto estado de salud. Entender por qué y para qué es importante el sueño nos puede beneficiar en nuestra salud y bienestar físico, mental y social.

Si bien es cierto que cada persona necesita un número determinado de horas de sueño para un óptimo funcionamiento de cuerpo y mente, la mayoría de adultos requieren entre 6 y 8 horas de sueño al día, cuando la recomendación en nuestro país es de entre 7 y 9 horas.

Pero a menudo oímos decir a alguien que con 4 o 5 horas ya tiene suficiente. Pues bien, las estadísticas dicen que menos de un 5% de la población se puede permitir mantener esa media de horas de sueño al día sin que produzca ningún trastorno.

Los beneficios que nos aporta un sueño reparador son más numerosos de los que habitualmente pensamos. Un correcto número de horas y calidad de sueño aportan importantes beneficios en el plano físico, mental e incluso social.

El sueño es el tiempo dedicado para que nuestro cerebro y resto de órganos descansen, aunque no para detener sus funciones principales por completo, sí para pasar a un modo de reposo con limitación de su actividad, por ello el sueño, constituye el tiempo de recuperación del cerebro. Esto aporta beneficios en nuestras capacidades cognitivas con mejora de la capacidad de concentración, de la memoria, en la toma de decisiones y estado de alerta.

Por otro lado, un sueño reparador mejora el estado de humor, lo que predispone a un comportamiento más optimista. Eso se refleja en nuestra manera de interactuar y, por ello, mejora las capacidades interpersonales y de relación.

Los beneficios orgánicos no son menos importantes, ya que el sueño aporta beneficios al organismo para combatir infecciones y enfermedades asegurando un correcto funcionamiento del sistema inmune.

Los resultados de una rutina carente de hábito de sueño saludable deriva en fatiga, falta de concentración, pérdida de memoria, falta de energía, apatía, irascibilidad, alteración del control de niveles de glucosa en sangre (predisposición a diabetes), alteración de la tensión arterial (afectación cardíaca), incremento del peso corporal (predisposición a obesidad), alteración del sistema inmunitario (predisposición a infecciones u otras enfermedades), aumento del estrés y ansiedad (predisposición a trastornos de ansiedad y depresión), alteración de los ritmos de secreción hormonal (hormona de crecimiento y del estrés) entre otros efectos negativos.

No podemos obviar otras consecuencias derivadas de la falta de sueño. Las personas carentes de sueño, además de ser menos productivas, en el plano intelectual, laboral y académico, también disminuyen su capacidad de resolución de problemas, se comportan erráticamente y con facilidad pierden atención de los detalles. Por todo ello, la falta de sueño suele estar vinculada como una de las principales causas de errores humanos.  Ello es especialmente relevante cuando se está al volante, manejando maquinaria o productos peligrosos, al cuidado de personas, etc.

La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que el sueño al volante es una de las causas que se relaciona con buena cantidad de los accidentes de tráfico cada año, especialmente en el sector profesional. La somnolencia interviene en  entre el 1% y el 30% de los accidentes de tráfico en España.

Pero, ¿por qué acostumbra a padecer trastornos del sueño un 30% de la población? Por diferentes motivos y nada desconocidos.

Por pretender añadir horas al día. En la mayoría de los casos, el déficit de horas de sueño es el resultado de intentar alargar las horas del día para poder cumplir con nuestra larga lista de responsabilidades y ocupaciones, robando horas de un paquete que debería respetarse.

Causas patológicas. Diferentes trastornos o enfermedades pueden dificultar que conciliemos o mantengamos un sueño reparador. Patologías dolorosas, problemas cardiológicos o respiratorios pueden afectar a nuestro sueño. También los trastornos del estado de ánimo como la ansiedad o la depresión alteran habitualmente el ritmo de sueño. El Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) también es uno de los principales trastornos del sueño debido a una obstrucción de las vías respiratorias durante el descanso nocturno.

Uso de sustancias. Evitar el uso o abuso de sustancias estimulantes como el café o bebidas energéticas es el primer paso. También se incluyen en las causas el abuso de drogas o el de algunos medicamentos.

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Por estrés. Iniciar el ritual del sueño sin llegar a realizar una desconexión física y mental puede impedir su conciliación. Pensar sobre nuestro día a día, las tareas pendientes o las preocupaciones cuando debemos disponernos a dormir, sólo altera este necesario hábito.

Insomnio. Se trata del principal motivo de consulta y se trata de la dificultad para iniciar o mantener el sueño. Este trastorno puede manifestarse como insomnio agudo si dura menos de 4 semanas, subagudo cuando tiene una duración de entre 4 semanas y 6 meses, o crónico si dura más de 6 meses.

Tecnología. Los avances tecnológicos mal gestionados irrumpen nuevamente para alterar nuestro estado de salud. Bien porque alargamos la hora de ponernos a dormir por consultar móviles, tablets u ordenadores o bien porque éstos emiten sonidos de alerta, mensajes o alarmas, el resultado es una interferencia en nuestras horas de sueño.

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Ambiente. Tan importante como dedicarle las horas necesarias, es disponer de un ambiente propicio en términos de comodidad, entorno, ruido, temperatura, humedad, corrientes, etc.

Desde Empresa Saludable os recordamos algunos consejos que podemos seguir para garantizar con un correcto hábito del sueño. Consultad nuestros 10 tips.

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Dr. Pedro Hermoso, Activa Mutua – Empresa Saludable

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